Exclusivo de Séptima Página Noticias: El drama social del “Rumpy” de Linares: “Sin baño y sin agua”

                           Un verdadero drama social es el que está viviendo por estos días Juan Esteban Arriagada Campos, conocido personaje público de la ciudad de Linares.

El problema del “Rumpy” radica en las condiciones sanitarias en que se encuentra actualmente y que es necesario atender con prontitud y celeridad.

Por años uno de los personajes populares más reconocidos de la urbe ocupó unas instalaciones ubicadas en calle Lautaro con Valentín Letelier para poder sobrevivir. La estructura fue demolida y se vio en la obligación de buscar otro refugio.

De esta forma golpeo las puertas de la Municipalidad de Linares. Gestiones del alcalde Mario Meza permitieron construir una mediagua de 3x3 y entregarle un espacio, en el sector Quinta Municipal (camino a Salida Huapi frente al Molino El Peral) para que pudiera vivir.

“AMO A MI HIJO”

Séptima Página Noticias visitó durante la semana al “Rumpy”. Jornada de jueves extremadamente helada y húmeda.

Tras insistir en varias ocasiones (antes de las 09 horas) Juan Esteban nos abrió su humilde espacio y nos mostró en las condiciones en que vive.

“El Rumpy” ocupa una sencilla estructura conectada que tiene conexión eléctrica. Al interior un camarote que adaptó para poder dormir con comodidad entre comillas y brindarle un espacio a su hijo Claudio Esteban, “al que amo con todo mi alma y corazón”, nos relata.

La pieza cuenta con un televisor y un refrigerador pequeño donde almacena los alimentos. Lo acompañan un “guapo” perro y varios gatitos.

En los alrededores están los elementos (vestuario, carro de supermercados, muñecas, pelucas y otras) que “Rumpy” usa para disfrazarse diariamente, animar a los linarenses y conseguir el sustento diario. Miles son los que se ríen con sus divertidas rutinas y sus humoradas.

SIN BAÑO Y AGUA

Lamentablemente el “Rumpy” de Linares no lo está pasando bien. El lugar donde vive no cuenta con baño ni agua potable, servicios que son básicos para estos tiempos. “Quiero pedirle a mi alcalde (Mario Meza) que me construya un baño y una ducha. Acá tengo unos bidones que uso para lavarme y detrás de la mediaguas unos baldes donde hago mis necesidades que luego lanzó a unas moras que están en la parte posterior”, dice incómodo y con lógica vergüenza.

En este lugar lleva un año y seis meses aproximadamente. Si bien en los alrededores hay servicios higiénicos dice que no quiere seguir molestando. “He tenido problemas porque hay que estar pidiendo permiso.  Me conformó con un baño químico o lo que sea para poder vivir en forma más digna”, enfatiza.

Además de una sala de baño es urgente dotarlo de agua potable.  Una conexión al sistema sería lo ideal, “porque ahora me tengo que bañar o lavar por parte y a la intemperie”, dice finalmente con la esperanza de ser escuchado por la autoridad o un estamento privado.