Ex Ministra Karla Rubilar y su diagnóstico sin anestesia: "La mejor política social es el empleo formal"
La ex Ministra de Desarrollo Social y Familia lanzó una declaración que pone en jaque la discusión política del momento: asegura que ningún bono ni subsidio puede reemplazar lo que realmente saca a las familias adelante: el empleo
Autor: septimapaginanoticias.cl
En medio del encendido debate por la denominada “Ley Miscelánea”, una voz con trayectoria en el área social entró de lleno a la discusión para correr el eje del análisis. La doctora Karla Rubilar Barahona, ex Ministra de Desarrollo Social y Familia y actual directora de Salud Pública de la Universidad Autónoma de Chile, planteó una tesis que contradice buena parte del enfoque asistencialista de las últimas décadas.
"La mejor política social no es un subsidio ni un bono: es el empleo formal", sostiene Rubilar, advirtiendo que allí debiera estar el verdadero centro de la discusión pública.
Para la ex Secretaria de Estado, la pregunta que Chile debe hacerse trasciende la recaudación fiscal ya que, a su juicio, "la pregunta de fondo no es sólo cuánto recauda el Estado, sino cómo logramos que más chilenos accedan a un trabajo cuando lo buscan y que su esfuerzo tenga una recompensa real", afirmó.
Un proyecto que avanza, pero "queda incompleto"
Lejos de una crítica frontal, Rubilar reconoció aciertos en la propuesta en discusión, pero marcó con claridad sus vacíos afirmando que "este proyecto avanza en la dirección correcta al intentar recuperar competitividad, atraer inversión y dinamizar la economía. Porque sin crecimiento, los derechos sociales no se sostienen en el tiempo. Pero queda incompleto", señaló la ex ministra.
Su advertencia fue directa: aliviar la carga a las grandes empresas no es suficiente si no hay una hoja de ruta clara sobre el destino de esos recursos. "La rebaja tributaria debe tener un propósito claro: que esos recursos se traduzcan en inversión en capital humano, en nuevas oportunidades laborales y en infraestructura productiva", explicó.
El riesgo, a su juicio, es evidente: que el beneficio se diluya en utilidades de corto plazo y no llegue donde realmente hace falta.
Con foco en las PYMES
Uno de los puntos más enfáticos de su planteamiento apuntó al motor silencioso de la economía chilena. Rubilar fue categórica al defender el tratamiento diferenciado para las pequeñas y medianas empresas.
"Mantener para ellas una tasa de impuesto de 12,5% no es un detalle técnico. Es una definición estratégica: entrega estabilidad para invertir, incentiva la contratación y respalda a quienes sostienen la actividad productiva del país", subrayó.
Y remató con una frase que ya comienza a circular en los círculos políticos y gremiales: "Sin pymes sólidas, no hay empleo. Y sin empleo, no hay política social que alcance".
El llamado final: priorizar lo que corresponde
Por último, la ex Ministra propuso un reordenamiento de prioridades que interpela tanto al oficialismo como a la oposición. "Si queremos que esta discusión tenga sentido, prioricemos donde corresponde: el crecimiento, empleo, las pymes, la clase media y una política tributaria que no solo recaude o reactive, sino que promueva desarrollo y genere oportunidades", concluyó.