(CONTENIDO PATROCINADO) Elvis Bojórquez Cervantes, director proyecto Piedra Larga: "La gente imagina un basural. Nosotros estamos construyendo otra cosa"

(CONTENIDO PATROCINADO) Elvis Bojórquez Cervantes, director proyecto Piedra Larga: "La gente imagina un basural. Nosotros estamos construyendo otra cosa"
Proyecto Piedra Larga.

El profesional, insistió en que "la provincia de Linares necesita esta solución, y saben cómo hacerla bien"


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     Hay personas que eligen una causa. Y hay personas que simplemente llevan décadas resolviendo un problema que nadie más quiere mirar de frente.

Elvis Bojórquez pertenece al segundo grupo. Como director del proyecto Piedra Larga, representa a una empresa que conoce el ciclo completo de los residuos desde adentro: Grupo Inser opera en recolección, transporte y tratamiento de residuos domiciliarios, industriales y de reciclaje en casi todo el territorio nacional, con décadas de experiencia acumulada en cada etapa de la cadena.

Esa trayectoria institucional es la que respalda hoy al Centro de Manejo de Residuos Piedra Larga, el proyecto que busca darle a la provincia de Linares lo que nunca ha tenido: un lugar propio, seguro, eficiente y regulado para tratar adecuadamente los propios residuos domiciliarios que genera la Provincia.

Lo que la gente imagina y lo que es en realidad

La primera barrera que enfrenta cualquier proyecto de este tipo no es técnica ni legal. Es de imagen. "Cuando la gente escucha 'relleno sanitario', piensa en un vertedero o en un basural. En moscas, en olor, en líquidos escurriendo y contaminando las aguas y los suelos. Y eso es completamente distinto a lo que es un centro de manejo de residuos moderno, son estos en realidad proyectos de ingeniería que abordan cada una de las variables ambientales del manejo responsable de los residuos", dice Bojórquez.

La diferencia, insiste, está en los detalles técnicos que el público general no ve. "Hay cosas que podemos controlar en un centro de manejo que distan mucho de lo que es un basural o un vertedero antiguo. Lo que se refiere al manejo de los líquidos lixiviados, hay que hacer un sello basal del terreno, impermeabilizando el suelo natural evitando filtración a las napas subterráneas, la captación del biogás que genera un relleno sanitario. La cobertura diaria del frente de trabajo mitiga la totalidad del olor y de los vectores sanitarios. Son cosas concretas, medibles, exigibles por normativa a través del DS Nº189 de Salud, que regula como se diseña, construye, opera y finalmente se da cierre seguro a un relleno sanitario".

¿Cómo se construye confianza?

Bojórquez sabe que la confianza no se declara: se construye. Y que el momento más importante no es el día de la inauguración, sino el proceso previo. "Sabemos de las necesidades de la zona, queremos erradicar los microbasurales y los vertederos ilegales y el Centro de Manejo de Residuos es la alternativa correcta y sustentable. Buscamos evitar la proliferación de insectos, roedores, malos olores y ruidos. Por eso seguiremos perfeccionando el proyecto para cumplir a cabalidad con la normativa legal".

Esa lógica de perfeccionamiento permanente no es solo un discurso. El proyecto ha pasado por dos rondas de observaciones del Servicio de Evaluación Ambiental, y en cada una ha respondido con estudios más profundos, complementando con datos más precisos y compromisos más concretos. "Cada observación es una oportunidad de mejorar el proyecto. No lo veo como un obstáculo: lo veo como parte del proceso de ganarse la confianza de las instituciones del Estado y de la comunidad”, sostiene Bojórquez.

En Chile, la normativa que regula los rellenos sanitarios es exigente. El DS N°189 del Ministerio de Salud establece condiciones precisas para la impermeabilización, el manejo de lixiviados, el control de olores y el monitoreo de aguas, entre decenas de otros aspectos técnicos.

"El tener dentro de la provincia una instalación de estas características beneficiará enormemente a la comunidad y a los municipios, no solamente en términos económicos, sino que también operacionales, respecto a la eficiencia en la recolección de residuos domiciliarios", afirma Bojórquez. Y agrega que cumplir la normativa no es el techo del proyecto, sino el piso. "Nosotros no buscamos hacer lo mínimo que exige la Ley. Buscamos hacer lo que la comunidad necesita. Y en muchos casos, eso va más allá de lo que la normativa pide”.

La visión de futuro

Bojórquez no habla de Piedra Larga como un proyecto aislado. Lo enmarca en una tendencia más amplia que Chile no puede seguir ignorando. El país tiene un problema estructural con su infraestructura de manejo de residuos: rellenos caducados, comunas que mandan su basura a cientos de kilómetros, inclusive fuera de sus propias regiones, municipios que gastan más del 70% de su presupuesto de aseo solo en el transporte de los residuos.

La solución, para él y para el Grupo Inser, es la descentralización. "Chile necesita más proyectos como este, no menos. Necesita que cada provincia tenga la infraestructura para hacerse cargo de sus propios residuos, con estándares modernos, con monitoreo permanente y con participación de las comunidades. Eso no es un lujo: es lo mínimo que le debemos a los territorios”.