Jornada negra en materia de violencia escolar en Linares

Jornada negra en materia de violencia escolar en Linares
Tres peleas en menos de 24 horas protagonizaron secundarios linarenses. Un tema grave tras el regreso a las clases presenciales.

En menos de 24 horas jóvenes protagonizaron tres peleas en el centro de la ciudad. Sebastián Escobar escribió en el Diario "El Mostrador" que esto responde a una "falla multisistémica"


 
                 Un día negro en materia de violencia escolar vivió  Linares con tres "peleas" protagonizadas por alumnos secundarios de liceos públicos y subvencionados.
 
Registros que revelan una realidad que es necesario enfrentar y debatir. La primera gresca fue protagonizada por dos alumnas al interior del Paseo Linares de Jaén, detrás del Templo Catedral.
 
Posteriormente otras dos alumnas se enfrentaron en la Plaza de Armas. Hoy en la tarde, en tanto, una nueva pelea enfrentó a dos jóvenes en el principal paseo público de la ciudad. En el segundo y tercer incidente intervinieron transeúntes, quienes los separaron.
 
Sebastián Escobar escribió hace un par de días en el Diario El Mostrador que la violencia escolar corresponde a una "falla multisistémica apunta a cuestiones bien particulares, algunas de larga data, como la precarización de la educación pública en términos, por ejemplo, de infraestructura o insumos básicos. Pero también a cuestiones más relevantes y que hacen eco en el contexto posestallido social, como la formación que están recibiendo los(as) estudiantes de pedagogía. En esta línea, una cosa que llama la atención es la demanda por falta de personal docente y profesionales en los contextos educativos. Sin embargo, no estamos solo en una encrucijada que apunta al número de docentes que están en la escuela o liceo, tampoco necesariamente en la calidad de ellos, sino que también se visibiliza a un mundo adulto que impávido mira cómo transcurre la trama de violencia".
 
Según lo descrito por María José Díaz-Aguado para prevenir la violencia escolar conviene tener en cuenta que las condiciones de riesgo y de protección que sobre ella influyen son múltiples y complejas. Además, que es preciso analizarlas desde una perspectiva evolutiva y a distintos niveles, incluyendo, junto a la interacción que el alumnado establece en la escuela, la que existe en la familia, la calidad de la colaboración entre ambos contextos, la influencia de los medios de comunicación, o el conjunto de creencias, de valores y de estructuras de la sociedad de la que forman parte. Cuando se analiza cada caso de violencia escolar desde esta perspectiva, suelen encontrarse incontables clases de riesgo y escasas o nulas condiciones protectoras en cada nivel y desde edades tempranas. Entre las categorías de riesgo detectadas en los estudios científicos, y que suelen verse reflejadas en la mayoría de los casos de violencia escolar, cabe destacar: la exclusión social o el sentimiento de exclusión, la ausencia de límites, la exposición a la violencia a través de los medios de comunicación, la integración en bandas identificadas con la violencia, la facilidad para disponer de armas, y la justificación de la violencia en la sociedad en la que dichas circunstancias se producen. Y faltan condiciones que hubieran podido proteger de tales riesgos, como modelos sociales positivos y solidarios, colaboración entre la familia y la escuela, contextos de ocio y de grupos de pertenencia constructivos, o adultos disponibles y dispuestos a ayudar. Para mejorar la convivencia escolar y para prevenir la violencia, se debería intervenir lo antes posible (sin esperar a las graves manifestaciones que suelen alertar sobre dicha necesidad) y en todos estos niveles, desde una doble perspectiva:
_La perspectiva evolutiva, analizando las condiciones de riesgo y de protección que pueden existir en cada momento evolutivo, en función de las tareas y de las habilidades vitales básicas. La comprensión de dichas tareas es de gran utilidad para adecuar la intervención a cada edad, ayudando a desarrollar las habilidades críticas de ese período, reforzando los logros conseguidos y compensando las deficiencias que se hayan podido producir en edades anteriores. Debido a esto, se propone que la prevención debe fortalecer cuatro capacidades fundamentales que permitan al alumno/a: establecer vínculos de calidad en diversos contextos; ser eficaz en situaciones de estudio-trabajo, movilizando la energía y el esfuerzo precisos para ello, y obteniendo el reconocimiento social necesario; integrarse en grupos de iguales constructivos, resistiendo presiones inadecuadas; y desarrollar una identidad propia y diferenciada que le ayude a encontrar su lugar en el mundo y le permita apropiarse de su futuro.
_La perspectiva ecológica, que trata de las condiciones de riesgo y de protección en los complejos niveles de la interacción individuo-ambiente, a partir de la cual se pueda diseñar la prevención con actividades destinadas a optimizar tanto el ambiente como la representación que de él y de sus posibilidades tiene el alumnado, incluyendo los escenarios en los que transcurre su vida (escolar, familiar, de ocio…), las conexiones entre dichos escenarios, los medios de comunicación, y el conjunto de las creencias y de las estructuras de la sociedad.