El Royalty llegó a Linares: ¿Quién cuidará ese dinero?

El Royalty llegó a Linares: ¿Quién cuidará ese dinero?
César Concha Gatica, abogado y ex SEREMI de Bienes Nacionales en el Maule.

"En Linares hemos conocido diversos episodios que han generado preocupación ciudadana respecto de la administración de los recursos públicos. La investigación conocida como el Caso Cloro, originada en presuntas irregularidades en compras realizadas durante la pandemia y actualmente en conocimiento de la justicia; la controversia por las gift cards; y el reciente pago de multas e intereses derivados del entero tardío de cotizaciones previsionales, son hechos públicos que han abierto un debate sobre la forma en que se administran los recursos municipales. Más allá de las responsabilidades que correspondan determinar a los tribunales y a los organismos competentes, estos antecedentes hacen comprensible que los vecinos se pregunten cómo se resguardará el correcto uso de los nuevos recursos que llegarán a la comuna. Por eso, quizás la conversación que debemos tener no es cuánto dinero llegará a Linares, sino cómo podremos seguirle la pista a esos recursos", comenta en columna de opinión para Séptima Página Noticias, el abogado y ex SEREMI de Bienes Nacionales, César Concha Gatica


Por César Concha Gatica (abogado y ex SEREMI de Bienes Nacionales en el Maule)

                                     Hace unos días, conversando con un vecino de Linares, un reconocido educador de nuestra comuna, surgió una pregunta que quedó dando vueltas en mi cabeza. Tras conocer que las comunas del Maule recibirán nuevos recursos provenientes del Royalty Minero, me dijo:

¿Y quién nos asegura que ese dinero se gastará bien?”

No era una pregunta cargada de política. Tampoco era una crítica al Royalty. Era una inquietud ciudadana, de esas que cualquier vecino podría hacerse cuando escucha que llegarán millones de pesos para mejorar la calidad de vida de la comunidad.

La llegada de estos recursos es, sin duda, una buena noticia. Cada peso adicional puede traducirse en mejores espacios públicos, más seguridad, infraestructura, áreas verdes, apoyo a organizaciones sociales o proyectos largamente esperados por los vecinos.

Pero recibir más recursos también implica una mayor responsabilidad.

La confianza de una comunidad no se construye porque el dinero llegue a las arcas municipales. Se construye cuando existe la certeza de que cada peso será administrado con eficiencia, transparencia y pensando en el bien común.

Y esa confianza no nace de la nada. Se construye sobre la base de una buena gestión y de instituciones que respondan oportunamente cuando existen dudas legítimas.

En Linares hemos conocido diversos episodios que han generado preocupación ciudadana respecto de la administración de los recursos públicos. La investigación conocida como el Caso Cloro, originada en presuntas irregularidades en compras realizadas durante la pandemia y actualmente en conocimiento de la justicia; la controversia por las gift cards; y el reciente pago de multas e intereses derivados del entero tardío de cotizaciones previsionales, son hechos públicos que han abierto un debate sobre la forma en que se administran los recursos municipales. Más allá de las responsabilidades que correspondan determinar a los tribunales y a los organismos competentes, estos antecedentes hacen comprensible que los vecinos se pregunten cómo se resguardará el correcto uso de los nuevos recursos que llegarán a la comuna.

Por eso, quizás la conversación que debemos tener no es cuánto dinero llegará a Linares, sino cómo podremos seguirle la pista a esos recursos.

¿Existirá un informe público y fácil de entender para cualquier vecino? ¿Se conocerán con claridad los proyectos financiados con el Royalty? ¿Podremos saber cuánto se ha ejecutado, cuánto queda por invertir y cuáles han sido los resultados?

La transparencia no debería ser una respuesta frente a las críticas. Debería ser una práctica permanente de toda administración pública.

Sería una buena señal que el municipio implementara una plataforma abierta donde cualquier ciudadano pudiera revisar, en tiempo real, cuánto dinero del Royalty ha ingresado, en qué proyectos se está invirtiendo, cuál es su estado de avance y cuáles son los resultados obtenidos. La mejor forma de fortalecer la confianza no es pedirla, sino demostrarla.

El Royalty Minero puede marcar una diferencia en la calidad de vida de nuestras comunas. Pero la verdadera riqueza no estará solo en los millones que lleguen, sino en la confianza que las autoridades sean capaces de construir administrándolos con transparencia, eficiencia y de cara a la ciudadanía.

Porque los recursos públicos pertenecen a todos. Y todos tenemos el derecho de saber cómo se invierte cada peso.

(El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de Séptima Página Noticias).