Por Juan Pablo Baquedano (periodista)
Los hogares chilenos están cambiando su forma de comprar. Aunque el precio promedio por producto aumentó 33% respecto del primer trimestre de 2021, los consumidores están llevando menos unidades en cada visita y acudiendo con mayor frecuencia a los canales de compra. Así lo revela el estudio “Tendencias, desafíos y oportunidades”, de NielsenIQ -que reúne información de Homescan, Scantrack, Retail Index y Chile 3D 2026-, el cual identifica un consumidor más estratégico y dispuesto a ajustar sus decisiones frente a las condiciones del mercado.
De acuerdo con la medición Homescan de NIQ, los hogares redujeron en 17% las unidades que compran en cada viaje, alcanzando en el segundo trimestre de 2026 el nivel más bajo de la serie. En paralelo, la frecuencia de visita a los canales aumentó 10%. El resultado es un patrón de consumo marcado por compras más pequeñas y frecuentes, en un escenario en que cada producto representa un mayor desembolso.
El ajuste también alcanza la variedad de productos. El número de categorías que los hogares adquieren por trimestre se encuentra 9% por debajo del nivel registrado a comienzos de 2021. Además, cuatro de cada diez chilenos declaran haber reemplazado categorías completas por alternativas más económicas, una señal de cómo la búsqueda de ahorro está redefiniendo las decisiones de consumo.
ATENTO A LOS PRECIOS
El estudio identifica un comprador que planifica y compara más antes de decidir. Seis de cada diez chilenos afirman haberse vuelto más estratégicos al comprar para ahorrar. En esa búsqueda, el precio se mantiene como el principal factor para elegir una marca y registra un aumento de 10 puntos porcentuales respecto de 2025. A su vez, el 44% posterga sus compras hasta encontrar una oferta.
La tecnología también gana espacio en este proceso. La mitad de los chilenos ha utilizado inteligencia artificial para informarse sobre categorías de productos o servicios, mientras que el 20% recurre a su teléfono dentro de la tienda para decidir qué comprar.
Pese a la mayor atención al gasto, el consumidor también muestra apertura a explorar nuevas opciones: el 50% declara estar dispuesto a probar marcas que antes no habría considerado comprar. Este comportamiento plantea oportunidades para las marcas que logren responder a las expectativas de precio y valor de los hogares.
MENOS COMPRAS
Los cambios también se reflejan en las ocasiones de compra. Según Homescan, las compras de despensa son las que registran los mayores retrocesos frente a 2021. La tasa de compra en unidades de la denominada “despensa menor” cayó 20%, mientras que la “despensa completa” disminuyó 12%.
En contraste, las compras inmediatas aumentaron 21% y las de proximidad, 10%. Estas variaciones dan cuenta de una reorganización de los hábitos de abastecimiento, con una mayor presencia de compras orientadas a necesidades más inmediatas y una menor acumulación de productos en cada viaje.
En paralelo a estas transformaciones, el estudio identifica un aumento sostenido de la confianza. El 18% de los encuestados declara confiar en las marcas, frente al 11% registrado en 2023. En el caso de las empresas, la confianza alcanza el 17%, frente al 10% de hace tres años.
Los resultados muestran un consumidor que ajusta sus compras para administrar mejor su presupuesto, pero que también está abierto a nuevas marcas y cuya confianza en ellas y en las empresas muestra señales de recuperación.