La columna de opinión de Jorge Santos Brevis Lestrade: del capital territorial a una nueva economía Maule sur 2036
"El antiguo recinto IANSA de Linares podría constituir una alternativa a estudiar por su condición de espacio industrial, su relación histórica con la ciudad y su potencial de reconversión, pero su eventual utilización debería surgir de un análisis urbano, territorial y económico que considere conectividad, infraestructura, accesibilidad, relación con centros educacionales, actividad productiva, costos de reconversión y capacidad de articulación. Lo importante, sin embargo, no es solamente recuperar un terreno, sino recuperar capacidad territorial. Pensar el Maule sur hacia 2036 significa comenzar hoy a construir las capacidades que necesitaremos mañana: si queremos nuevas industrias, necesitamos investigación; si queremos retener talento, necesitamos oportunidades; si queremos modernizar nuestra agricultura, necesitamos conectar producción, conocimiento y tecnología; y si queremos enfrentar la cesantía de manera estructural, debemos avanzar desde una economía basada principalmente en la producción de materias primas hacia una economía capaz de generar mayor valor, conocimiento e innovación desde el propio territorio", expone el arquitecto
Por Jorge Santos Brevis Lestrade (arquitecto linarense, consultor en infraestructura y desarrollo urbano y máster universitario de ciudad y urbanismo de la Universitat Oberta de Catalunya)
Linares y el Maule sur tienen una profunda identidad agrícola, pero esa identidad convive con un desafío laboral y productivo que todavía no hemos logrado resolver completamente.
La Región del Maule registra actualmente una tasa de desocupación de 9,5%, correspondiente al trimestre junio-agosto de 2026, mientras la ocupación informal alcanza el 30,6%. Detrás de estas cifras existen familias, jóvenes y trabajadores que buscan nuevas oportunidades. Cuando un técnico, profesional o emprendedor debe abandonar el territorio para encontrar mejores perspectivas, no perdemos solamente una persona: también perdemos conocimiento, capacidades, redes, innovación y potencial de desarrollo.
Por eso, la pregunta no debería ser solamente cuántos empleos necesitamos hoy, sino qué tipo de economía queremos construir durante los próximos diez años.
Del capital territorial fragmentado al desarrollo
El principal desafío del Maule no es necesariamente la ausencia de recursos, capacidades o talento. El problema es que una parte importante de ese capital territorial acumulado permanece fragmentado y desconectado. Tenemos agricultores, empresas, universidades, centros de formación, profesionales, infraestructura, patrimonio, recursos naturales, conocimiento productivo e identidad. Sin embargo, el conocimiento no siempre llega a las empresas; las empresas no siempre encuentran las capacidades que necesitan; los jóvenes muchas veces se forman sin conocer las oportunidades existentes en su propio territorio; y las instituciones públicas enfrentan problemas complejos con capacidades técnicas limitadas.
La consecuencia es una economía que puede tener capacidades importantes, pero que no siempre logra conectarlas, escalarlas y transformarlas en nuevas oportunidades.
Aquí aparece una cuestión fundamental: el desarrollo territorial no consiste necesariamente en comenzar desde cero. Consiste en reconocer lo que ya existe, conectarlo y transformarlo en nuevas capacidades.
¿Qué entendemos por bioregión?
Una bioregión es un territorio entendido a partir de las relaciones funcionales entre sus sistemas naturales, sociales y económicos, y no solamente por sus límites administrativos.
Agua, suelos, agricultura, ciudades, movilidad, infraestructura, ecosistemas, actividades productivas, patrimonio, conocimiento y población forman parte de un mismo sistema territorial.
Esta mirada permite comprender que el desarrollo no ocurre necesariamente dentro de una comuna. Las personas trabajan, estudian, producen y se movilizan entre distintos territorios, generando relaciones económicas, sociales y ambientales que muchas veces superan las divisiones administrativas.
Desde esta perspectiva, el Maule Sur puede ser entendido como una red territorial donde Linares se relaciona con Longaví, Retiro, Parral, Colbún, San Javier, Villa Alegre y Yerbas Buenas, entre otros territorios.
Cada uno posee recursos y conocimientos diferentes: agricultura, agroindustria, logística, agua, turismo, vitivinicultura, patrimonio, paisaje, servicios y capital humano. La oportunidad está en conectar esas capacidades y generar proyectos de mayor valor agregado.
¿Qué es un Hub Bioregional?
Un Hub Bioregional es una plataforma territorial destinada a conectar personas, conocimiento, empresas, instituciones públicas, formación, investigación e inversión.
No se trata simplemente de construir un edificio. Su función es generar una estructura de articulación capaz de transformar conocimiento en innovación, innovación en proyectos, proyectos en empresas y empresas en empleo, generando a su vez nuevas capacidades territoriales. El Hub puede conectar investigación aplicada, AgTech, transferencia tecnológica, formación técnica, emprendimiento y necesidades productivas reales. Su éxito, por tanto, no debería medirse por la cantidad de reuniones realizadas, sino por los resultados que sea capaz de producir: nuevos proyectos, empresas, empleos, innovación, inversión, transferencia tecnológica y capacidades instaladas en el territorio.
Del Maule agrícola al Maule de la innovación
Esto no significa abandonar nuestra agricultura. Al contrario: significa agregar conocimiento, tecnología, diseño e innovación a aquello que ya sabemos producir.
La pregunta es sencilla: ¿qué más podemos producir a partir de lo que nuestro territorio ya produce?
Los residuos agrícolas y las fibras vegetales podrían convertirse en materias primas para textiles sostenibles y biomateriales. Los componentes naturales pueden abrir nuevas posibilidades en alimentos, cosmética y productos nutracéuticos. Los residuos agrícolas también pueden investigarse para desarrollar paneles, materiales compuestos, soluciones constructivas o sistemas de aislación térmica.
De esta manera, el residuo de una actividad puede convertirse en materia prima para otra.
La agricultura deja entonces de ser una actividad económica aislada y pasa a formar parte de un ecosistema productivo más amplio, donde pueden encontrarse oportunidades para la industria, la tecnología, el diseño, la investigación y el emprendimiento.
Talento y nuevas generaciones
Pero ninguna transformación productiva es posible sin personas capaces de desarrollarla.Retener talento no significa simplemente pedirle a los jóvenes que se queden. Significa crear condiciones para que puedan estudiar, realizar prácticas, investigar, emprender, trabajar y desarrollar una trayectoria profesional en su propio territorio.La educación también debe conectarse con esta estrategia: escuelas vinculadas con empresas y territorio; formación técnica relacionada con las necesidades productivas; universidades orientadas hacia investigación aplicada; y espacios donde los jóvenes puedan participar tempranamente en proyectos reales.El objetivo no debería ser impedir que nuestros jóvenes se vayan. El objetivo debería ser que irse sea una opción y no una obligación.
Linares como nodo territorial
Esta es una investigación que he desarrollado en el máster Universitario de Ciudad y Urbanismo de la Universitat Oberta de Catalunya, donde estudio la posibilidad de desarrollar en Linares un Hub Bioregional de Innovación para el Maule Sur.
El antiguo recinto IANSA de Linares podría constituir una alternativa a estudiar por su condición de espacio industrial, su relación histórica con la ciudad y su potencial de reconversión, pero su eventual utilización debería surgir de un análisis urbano, territorial y económico que considere conectividad, infraestructura, accesibilidad, relación con centros educacionales, actividad productiva, costos de reconversión y capacidad de articulación. Lo importante, sin embargo, no es solamente recuperar un terreno, sino recuperar capacidad territorial. Pensar el Maule sur hacia 2036 significa comenzar hoy a construir las capacidades que necesitaremos mañana: si queremos nuevas industrias, necesitamos investigación; si queremos retener talento, necesitamos oportunidades; si queremos modernizar nuestra agricultura, necesitamos conectar producción, conocimiento y tecnología; y si queremos enfrentar la cesantía de manera estructural, debemos avanzar desde una economía basada principalmente en la producción de materias primas hacia una economía capaz de generar mayor valor, conocimiento e innovación desde el propio territorio. El Maule ya posee una parte importante de los elementos necesarios para avanzar en esa dirección: agricultores, trabajadores, técnicos, profesionales, emprendedores, universidades, empresas, infraestructura, patrimonio, recursos naturales e identidad. El desafío es articularlos. Un Hub Bioregional no resolverá por sí solo el desempleo ni la migración de nuestros jóvenes, pero puede constituirse en una plataforma para transformar recursos y conocimientos en nuevos proyectos, empresas, mercados, tecnologías y oportunidades de empleo. El desafío no consiste en dejar de ser agrícolas, sino en lograr que aquello que producimos sea también el punto de partida para generar conocimiento, tecnología, nuevos materiales, nuevos productos, nuevas industrias y nuevas oportunidades para las próximas generaciones. El paso del Maule agrícola al Maule de la innovación no implica necesariamente cambiar nuestra identidad, sino llevarla a una nueva etapa de desarrollo. Tenemos capital territorial acumulado; el desafío es conectarlo, activarlo y transformarlo en nuevas capacidades, oportunidades y desarrollo para el Maule Sur.
¿Qué somos capaces de construir con todo aquello que ya tenemos?

[IMAGEN 1] LINARES: NODO DEL HUB BIOREGIONAL DEL MAULE SUR
Esquema conceptual de una red territorial que conecta Linares con las capacidades productivas, ambientales, patrimoniales y de conocimiento del Maule Sur. Fuente: Elaboración propia.

[IMAGEN 2] HUB BIOREGIONAL 2036: UNA VISIÓN PARA EL MAULE SUR,
Imagen conceptual de un posible Hub Biorregional en Linares, concebido como un espacio de investigación aplicada, formación, emprendimiento y transferencia tecnológica, orientado a transformar los recursos y capacidades del territorio en nuevos productos, industrias y oportunidades de empleo. Fuente: Elaboración propia
(El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de Séptima Página Noticias).