El boom de la “escort” en Linares

El boom de la “escort” en Linares
El sorprendente y llamativo mundo de las "escort" en Linares.

                                        La clausura de un “prostíbulo clandestino” frente a la Escuela de Artillería, en la parte norte de la comuna, puso en el tapete el incipiente negocio de las “escort” en la ciudad de Linares.

Un oficio (el más antiguo del mundo) al cual se dedican mayoritariamente jóvenes extranjeras (ecuatorianas, venezolanas, colombianas, peruanas y bolivianas).

¿Qué es una escort? Escort es una dama de compañía o trabajadora sexual no visible al público general, ya que no hace su trabajo habitual en un lugar permanente como un burdel o realiza prostitución callejera.

En el local de avenida Presidente Ibáñez, frente al regimiento artillero, según la información oficial emanada por el mayor de Carabineros de Linares, José Cárcamo trabajaban cinco mujeres adultas, sin antecedentes y migrantes. Una de ellas está ilegalmente en el país. “Estas personas ofrecían los servicios a clientes a través de las redes sociales y daban como dirección este punto de la ciudad. A través de esa vía fijaban citas y reuniones”, comentó el jefe policial.

FÁCIL CONTACTO

Las nuevas tecnologías permiten acceder fácilmente a los contactos de mujeres que ofrecen servicios sexuales. Ingresando las palabras “escort Linares” en cualquier buscador se puede encontrar  una variada oferta. Mujeres entre 19 y 30 años que están dispuestas a cumplir todo tipo de fantasías sexuales y que en su mayoría son extranjeras. En la lista aparecen muy pocas chilenas. Algunas están caracterizadas con el logo de “VIP” y otras ofrecen “cuadros plásticos” e incluso “tríos”.

Una realidad llamativa para una comuna mediana como Linares que, según el último CENSO, registra 95 mil habitantes. En los avisos informan de su teléfono o WhatsApp. Algunas muestran osadas fotografías y otras prefieren el anonimato.

Una de las “escort” fue contactada por Séptima Página Noticias. Karen-nombre ficticio que usaremos -reveló haber llegado a Linares hace dos meses. “Depende de lo que usted quiera es la tarifa. Nos podemos juntar en una casa (prostíbulo clandestino) o en un motel”, dice con sensual tono.

Con respecto a los servicios agrega que “estoy dispuesta a todo”, exigiendo luego la identificación del contacto. Una hora con un “escort” puede significar entre 20 mil y 30 mil pesos. Una noche completa bordea los 100 mil pesos.

Pero no sólo hay servicio de sexo persona a persona también se tranzan  pack de “fotografías” (15 mil pesos) y videos (30 mil pesos).

MÁS PROSTÍBULOS CLANDESTINOS

En la indagación periodística se logró establecer que el “prostíbulo clandestino” de avenida Presidente Ibáñez era uno de tantos inmuebles que son ocupados para el comercio sexual ilegal en Linares. Seguidores “7P”, y otros en forma reservada, dieron cuenta de- a lo menos-otras tres casonas donde se desarrolla el comercio sexual en forma clandestina y que se ubican en el área central de Linares y en algunos sectores residenciales, principalmente del área nor-oriente.

Al contacto vía redes sociales de las propias “escort”, hay que sumar a algunos conductores de radio taxis que “datean” a los usuarios de dónde es posible acceder a “sexo pagado”.

“BARRIO ROJO”

El mega terremoto de 2010 destruyó lo que era considerado en Linares como el “barrio rojo”, es decir, calle Esperanza. Allí por décadas funcionaron varias casas de remolienda. Actualmente hay una o dos.

Por lo mismo, a juicio del concejal Jorge Cuevas, es una situación que el municipio linarense debe abordar y también los empresarios. “Nosotros tenemos que habilitar un barrio rojo. Esto significa un control policial y sanitario, y el desarrollo de la actividad nocturna en forma segura. Son realidades que no podemos esconder. Linares es una comuna que ha ido creciendo y que tiene una oferta nocturna significativa. Hay que buscar un lugar específico en la ciudad”, comentó.

ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL

¿Cuál es el riesgo del comercio sexual ilegal? La matrona Luz Eliana Oliveros Fuentes, asesora del Programa de la Mujer del Departamento Comunal de Salud de Linares señala que “nuestro Código Sanitario indica que el comercio sexual en Chile solo puede ser ejercido por aquellas personas que están registradas o en vigilancia sanitaria, lo que conlleva controles permanentes en los distintos hospitales. Controles en los cuales se entrega educación y se hacen distintos exámenes en materia de enfermedades de transmisión sexual”, dice la profesional.

Oliveros aclara que muchas ETS son asintomáticas, es decir, no presenta síntomas evidentes y por “lo tanto la persona no se da cuenta que tiene una infección en ese momento. Por lo tanto el comercio sexual y esa actividad permanente es un posible foco de infección de ETS. Además las enfermedades de transmisión sexual son piramidales. Un contagiado puede transmitir la enfermedad a tres personas y así sucesivamente. Por eso en Chile han ido en aumento notable durante el último tiempo los casos de VIH (SIDA). Por eso pienso que lo realizado por Carabineros de Linares (clausura de prostíbulo clandestino) es una señal buena desde la vigilancia sanitaria”, enfatizó.